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René Montante: La Historia de un Pionero Matemático

A lo largo de la historia de la FIME, han pasado miles de personas que han dejado su huella, pero pocos como el ingeniero René Mario Montante Pardo. Aunque muchos estudiantes actuales no tuvieron la oportunidad de conocerlo en persona, es indudable que al menos han escuchado su nombre.

 

René Mario Montante Pardo nació el 14 de septiembre de 1933 en Monterrey. Curiosamente, su conexión con la universidad comenzó desde que era un bebé, cuando su madre lo llevaba a clases en la Facultad de Ciencias Químicas. Un dato interesante es que el ingeniero Montante nació el mismo año que la UANL, que fue fundada oficialmente el 25 de septiembre de 1933.

A los 15 años, ingresó a la Escuela Industrial Álvaro Obregón, donde estudió para convertirse en Técnico Mecánico. Durante esta etapa, jugó fútbol americano con los Bulldogs, aprendiendo importantes lecciones de disciplina y trabajo en equipo.

Después de graduarse, trabajó brevemente en Talleres Industriales, pero pronto se dio cuenta de que los ingenieros ganaban más que los técnicos, lo que lo motivó a continuar sus estudios. En 1953 regresó a la EIAO para cursar la preparatoria técnica, con la intención de convertirse en ingeniero.

 

 

En 1955, ingresó a la carrera de Ingeniería Mecánica en la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, cuando esta era una pequeña casa con solo cinco salones, uno por cada año de la carrera. Debido a las limitaciones de la facultad, no pudo continuar con el fútbol americano.

En 1959, se graduó de FIME y, un año después, comenzó a trabajar en Fundidora como jefe de lubricación. Sin embargo, este trabajo no lo satisfizo, y en 1961 decidió viajar a Estados Unidos, donde realizó diversos trabajos hasta su regreso en 1963. A su regreso, decidió iniciar una segunda carrera: Físico-Matemático en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la UANL, carrera que finalizó en 1966.

 

 

En 1965, comenzó su carrera como docente en la FIME, donde impartió clases durante 35 años, hasta su jubilación en 2001. Fue un maestro querido por sus alumnos, a quienes siempre impulsó a dar lo mejor de sí mismos, aunque reconocía que no todos compartían su pasión por las matemáticas.

En 1973, mientras trataba de resolver determinantes utilizando solo números enteros, el ingeniero Montante descubrió un método que resultó ser útil no solo para resolver determinantes, sino también para sistemas de ecuaciones lineales, matrices inversas y más. Su método, publicado en 1976 en una revista de la UANL, ganó relevancia y en 1978 fue incorporado al plan de estudios del Tecnológico de Monterrey. Su consagración llegó cuando fue incluido en el libro Métodos Numéricos de McGraw-Hill, conocido desde entonces como el Método Montante.

 

 

Lamentablemente, el ingeniero René Montante falleció el 22 de septiembre de 2019 a los 86 años. Hoy, su legado perdura en la FIME, inmortalizado en el mural del edificio 3, obra de la artista Verónica Vázquez, y en su contribución al mundo de las matemáticas.

Más allá de su descubrimiento, la vida del ingeniero Montante nos deja una valiosa lección: la importancia de la humildad, la curiosidad y la búsqueda constante de nuevas experiencias. Aunque al principio su motivación fue mejorar su situación económica, su pasión por las matemáticas y su espíritu innovador lo llevaron mucho más lejos. Su historia nos enseña que todos tenemos un gran potencial, y aunque no todos descubriremos teoremas revolucionarios, depende de cada uno encontrar lo que realmente nos apasiona.

Responsable: Periódico Entre Jóvenes

FIME