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Cuerpo en movimiento, mente en acción

El sedentarismo pareciera ser una moda. Pasamos largos periodos de tiempo sentados frente a un escritorio haciendo tarea, estudiando o tomando clases. Prácticas como estas pueden llegar a ser peligrosas si se vuelven una costumbre no acompañada por el movimiento físico. Ante esto, es un hecho que debemos buscar un equilibrio entre aquellos ratos de estudio y cualquier actividad física. 

 

 

Como estudiantes, estamos en una constante pelea por lograr objetivos, terminar actividades, adelantar temas a ver en clase o simplemente pasar una tarde sentados en el sillón de nuestros hogares. El movimiento físico es fundamental y una manera efectiva de terminar con costumbres de las que no obtenemos beneficio alguno. Particularmente, los deportes nos ayudan a mejorar nuestro bienestar físico y mental, y su diversidad hace de su práctica una opción atractiva y divertida que atrae a todo tipo de públicos. 

 

Algunos de los beneficios detrás de la búsqueda de este equilibrio son: 

  • Rendimiento académico: Hacer ejercicio mejora la concentración, la memoria y la capacidad de aprendizaje. 
  • Salud física y mental: Reduce el estrés, mejora el ánimo y previene problemas de salud. 
  • Disciplina y gestión de tiempo: Practicar un deporte ayuda a desarrollar hábitos de organización y compromiso. 
  • Socialización: Nos permite entrar en interacción con otras personas, fortaleciendo nuestras habilidades de trabajo en equipo. 

 

 

Pero se preguntarán, inundados en tareas y cosas por hacer, ¿cómo lograrlo? Bueno, todo se puede sustentar en cuatro puntos simples y necesarios: 

 

  1. Planificación: Establece horarios en tu día, define las horas destinadas para estudiar y para realizar actividad física, evitando afectar tu descanso. 
  1. Optimización del tiempo: Detrás de organizar nuestro tiempo, la optimización del mismo es esencial. Ante esto, nuestros tiempos podrán ser aprovechados para entrenar o repasar temas. 
  1. Prioridades: En esta vida debemos sacrificar aquello que no es fundamental en el momento; por ello, busca mantener un equilibrio que te ayude a no descuidar el rendimiento académico ni la constancia de practicar un deporte. 
  1. Descanso adecuado: No nos sobreexijamos; somos humanos y debemos dormir las horas necesarias. Tener buenos hábitos de sueño es esencial para una recuperación muscular y de aprendizaje efectiva. 

 

 

Ahora ya lo sabes: no hay excusa alguna para que te prives de la posibilidad de potenciar tu experiencia como estudiante. Sal, ejercítate, cuídate, come bien y, ante todo, sigue adelante apoyado en buenos hábitos y acciones que definitivamente no te ayudarán solo ahora, sino toda la vida. 

Responsable: Periódico Entre Jóvenes

FIME