Antecedentes

Durante la década de 1940 se vive en México una etapa de industrialización que lleva a la necesidad de contar con profesionistas preparados en el área de ingeniería. En respuesta a esta necesidad, en 1947 se crea la carrera de Ingeniero Mecánico en la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, FIME, de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Aun cuando la FIME fue creada para satisfacer la demanda de profesionistas de alto nivel que la industria local requiere, ésta ha evolucionado conforme las necesidades del entorno se modifican. De hecho, como consecuencia del actual proceso de globalización que vive nuestra sociedad se han establecido retos que van más allá del ámbito local. Uno de los principales propósitos de la FIME consiste en asegurar que los profesionistas que egresen de ella sean capaces de enfrentar con éxito los nuevos retos internacionales.

El entorno cada vez más exigente, requiere de personal con un mayor nivel de preparación, tanto para satisfacer al sector gubernamental, productivo y social, como para proveer de recursos humanos a los Institutos y Centros de investigación. Inicialmente la demanda fue cubierta con la creación de la Escuela de Graduados en 1966, antecesora de la actual División de Estudios de Posgrado de la FIME.

El posgrado de la FIME se actualiza permanentemente y en este momento ofrece programas de estudio con nivel de Maestría en Ciencias, cuyo objetivo es el desarrollo del profesional de la ingeniería con un alto nivel de formación, visión y dominio multidisciplinario, una alta capacidad innovadora y un apropiado dominio de los métodos de investigación a través del aprendizaje autónomo y una actitud crítica.

En el país existe la necesidad apremiante de reducir la dependencia tecnológica del exterior e incrementar la capacidad de generación de nuevos conocimientos científicos y nuevas soluciones tecnológicas. En el contexto actual de la globalización y de los tratados internacionales de comercio, el sentido de independencia ya no tiene el mismo significado y se orienta al de colaborador internacional. Así, aunque con un enfoque distinto, existe la necesidad de motivar el interés tanto de las Universidades como de las empresas por participar en el desarrollo nacional. Cada vez es más frecuente la búsqueda de esquemas en las que los sectores educativo e industrial concilien sus intereses en favor de un beneficio mutuo, por lo que resulta completamente inadecuada la creación de programas educativos que no consideren este entorno.

La Universidad Autónoma de Nuevo León ha sido visionaria en ese aspecto y en 1986 logra concretar planes, que en la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica databan de 1975, sobre la creación de un Programa de Posgrado a nivel Doctorado en donde se consideraría la preparación de recursos humanos acordes a los requerimientos de la industria local y nacional del país en general. Se tomaron en cuenta las áreas de oportunidad, las necesidades de recursos humanos tanto en la educación superior, como en el sistema científico y tecnológico nacional, sin dejar a un lado por supuesto, las del sector productivo del país. También se consideró el reto de la competitividad internacional que entonces enfrentaban las empresas ante la apertura de mercados.

Con esta visión, la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica creó Programas de Estudio de Posgrado a Nivel Doctorado cuyo objetivo es la formación de recursos humanos del más alto nivel que cuenten con la capacidad de incorporarse al sector académico y al sector productivo para el crecimiento del país, mediante el entrenamiento en el desarrollo de proyectos de investigación básica y aplicada, y con un alto grado de desarrollo tecnológico.

La Universidad Autónoma de Nuevo León reconoce, a través de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, los estudios efectuados dentro de la División de Estudios de Posgrado y otorga los grados académicos a aquellos candidatos que hayan cumplido en su totalidad con los requisitos especificados en el plan de estudios para cada uno de los programas ofertados.

En 2006 fue creada la especialización en termofluidos, donde se capacitan recursos humanos de la industria del ramo termodinámico y energético. El objeto de esta especialidad es la incorporación de personal capacitado en los procesos cotidianos del desarrollo tecnológico e innovación, con una creciente demanda en el sector productivo nacional.