Antecedentes

Dadas las necesidades de desarrollo nacional y en un contexto global donde otras formas de generación de energía se desarrollan como opción a la sustitución de combustibles fósil, se promulga la reforma energética en México a finales del 2013. La cual tiene como objetivo la generación de energía eléctrica a menor costo y reducir las pérdidas técnica y no técnicas en redes de transmisión y distribución. Por su parte el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 establece una meta nacional a la educación de la calidad. En ésta se busca incentivar una mayor y más efectiva inversión en ciencia y tecnología que alimente el desarrollo del capital humano nacional. Finalmente, el programa estratégico de Formación de Recursos Humanos en Materia Energética, propone la formación de personal capacitado para atender las operaciones del sector. En este contexto, la Maestría en Ciencias de la Ingeniería con Orientación en Tecnología Energética surge como respuesta a la creciente demanda nacional y global de formar recursos humanos del más alto nivel (maestros) para llevar a cabo actividades de investigación y desarrollo tecnológico en las áreas de uso de energía sustentable, combustibles y medio ambiente.

Uno de los grandes retos que enfrenta México en materia de productividad y que limita el desarrollo nacional, es la formación de profesionistas comprometidos y preparados capaces de atender las necesidades educativas, empresariales y sociales en el sector energético. La demanda de especialistas y niveles de competencia en este sector crece de manera importante, por lo que es imperativo que se aproveche el potencial de individuos capaces de desempeñarse activamente en este sector en los próximos años.

Basados en las necesidades de desarrollo nacional e internacional, en este programa de estudios se pretende el desarrollo científico, tecnológico e innovador en la formación recursos humanos con las competencias y capacidades, para hacer frente a los desafíos y a la demanda de conocimiento y tecnología, tanto por efecto de la complejidad tecnológica de la producción, transporte y transformación de energía, que día a día es más competida y exige nuevos retos y posibilidades para el mayor aprovechamiento de los recursos naturales.